sábado, 30 de junio de 2018

Por una muerte digna


A la cuarta fue la vencida. El Congreso de los Diputados, esta última semana, tomó en consideración la Proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia con el voto favorable de 208 diputados y 133 en contra, que entrará en vigor tras su consiguiente debate y aprobación, de mantenerse esta mayoría, en un plazo no inferior a un año. Con carácter previo, se habían debatido en el Parlamento en esta legislatura tres iniciativas sobre el mismo tema: una de Podemos, otra de Cs y otra a propuesta del Parlamento Catalán. Todas fueron rechazadas. Bien es cierto que todas ellas carecían del fundamento y rigor de la iniciativa del PSOE. La eutanasia es un tema muy serio como para frivolizar con él. La iniciativa responde a una necesidad de la sociedad española para garantizar una muerte digna y ha contado con el apoyo de todos los grupos excepto el PP. La iniciativa es protectora y garantista. Las encuestas ponen de manifiesto que una amplia mayoría de los españoles abogan por una regulación de este proceso que conjugue y armonice diferentes derechos constitucionales, como son los derechos fundamentales a la vida y a la integridad física y moral, y de otro, bienes constitucionalmente protegidos como son la dignidad, la libertad o la autonomía de voluntad. Entre los que están a favor de la iniciativa, también se encuentran votantes del PP, incluidos diputados, y cuenta con la oposición frontal de la Iglesia Católica, que ha hecho de este tema un tabú, al igual que pasó con la homosexualidad, lo que no les impide en los centros sanitarios que rigen mirar para otro lado en algunas ocasiones, o incluso ir más allá sin ninguna garantía.

La Proposición de Ley introduce en nuestro ordenamiento jurídico un nuevo derecho individual, como es la eutanasia. Se entiende por ésta la actuación que produce la muerte de una persona de forma directa e intencionada mediante la relación causa-efecto única e inmediata, a petición informada, expresa y reiterada en el tiempo por dicha persona, y que se lleva a cabo en un contexto de sufrimiento debido a una enfermedad o padecimiento incurable que la persona experimenta como inaceptable y que no ha podido ser mitigado por otros medios. Están diversos derechos fundamentales y bienes protegidos. Cuando una persona capaz y libre se enfrenta a una situación vital que a su juicio vulnera su dignidad e integridad, como es la que se define en el contexto eutanásico descrito, el bien de la vida puede decaer en favor de los demás derechos y bienes. El Estado está obligado a proveer un régimen jurídico que establezca las garantías necesarias y la seguridad jurídica.

La legislación propuesta es garantista. Lo pueden solicitar todos aquellas personas que tengan la nacionalidad española o residan en nuestro territorio. Deben disponer de un informe sobre su proceso y las posibles alternativas de actuación, incluidos los cuidados paliativos. La solicitud se ha de efectuar por escrito y firmada en presencia de un médico. Debe ser analizada por otro médico en el plazo de 17 días, y a continuación pasar a una Comisión de Evaluación. El proceso se ha de dilatar no menos de 32 días. Unos requisitos que se han de aplicar tanto en hospitales públicos, como privados o en los propios domicilios. Un rigor del que se carece en estos momentos, en lo que se puede catalogar como eutanasia pasiva (no adopción de tratamientos orientados a prolongar la vida y la interrupción de los ya instaurados conforme a la lex artis) o los que pudieran considerarse de eutanasia activa indirecta (utilización de fármacos o medios terapéuticos que alivian el sufrimiento físico o psíquico). Ambos conceptos de eutanasia han sido excluidos del concepto bioético y penal de eutanasia, y no siempre en la praxis están claros los límites con el concepto de eutanasia activa. Conviene recordar que etimológicamente eutanasia significa “buena muerte”.

La iniciativa parlamentaria regula asimismo la objeción de conciencia de los profesionales y la despenalización de todas aquellas conductas eutanásicas en los supuestos y condiciones establecidos en la proposición de ley, tanto para los profesionales como para los herederos en sus diferentes vertientes. Asimismo, el ejercicio de este derecho subjetivo va acompañado de un proceso de control y evaluación por parte del Sistema Nacional de Salud en cada una de las diferentes Comunidades Autónomas, que conlleva el establecimiento de un registro que sirva de base jurídica, así como de un régimen sancionador y un manual de buenas prácticas.

En los países de nuestro entorno hay dos modelos diferenciados de tratamiento normativo de la eutanasia. Uno, que tiene una razón compasiva y genera espacios jurídicos indeterminados que no ofrecen las garantías jurídicas necesarias; otro, los que han regulado la eutanasia en una práctica legalmente aceptable, siempre que se observen requisitos concretos y garantías. La iniciativa del PSOE opta por esta alternativa. Sigue la línea de las regulaciones existentes en algunos estados de Estados Unidos, Alemania, Holanda, Bélgica o Luxemburgo.

El derecho a la vida va unido inexorablemente al derecho a una muerte digna. Yo, como mucho de ustedes, lo deseo. A eso se orienta la iniciativa que aprobamos recientemente el inicio de su debate en el Congreso.   
           


sábado, 23 de junio de 2018

Declive demográfico

El INE ha publicado recientemente los datos provisionales de población en España. Los datos confirman el declive demográfico que se inició en 2015, cuando por primera vez las defunciones superaron a los nacimientos. La tendencia continúa y se agrava. En 2017 hubo 31.245 fallecimientos más que nacimientos. Los fallecimientos se incrementaron un 2,3 por ciento respecto al año anterior mientras que los nacimientos disminuyeron en un 4,5 por ciento. Castilla y León y Segovia siguen la misma línea. Segovia en 2017 alcanzó la tasa más baja de natalidad por mil habitantes desde 2003 (6,96) y la tasa más alta de mortalidad (11,21). Esta situación aboca al país y a la provincia a que se agrave el problema de la despoblación y la pérdida de potencial económico.
Al analizar las series proporcionadas por el INE se constata la estrecha relación que existe entre economía y demografía. En los años de fuerte crecimiento económico en España el número de nacimientos se disparó, alcanzándose el máximo en 2008 con 519.779 (máxima tasa de natalidad ese año también en Segovia, 9,36 nacimientos por mil habitantes) y las defunciones se estabilizaron. Ese año Segovia alcanzó  9,99 defunciones por mil hab, incluso por encima de la tasa de nacimientos). La incertidumbre económica es el principal factor del declive demográfico. Si no hay un futuro claro los jóvenes no se emancipan y no procrean, y el reloj biológico no perdona. El nivel de correlación de la tasa de natalidad y el crecimiento del PIB per cápita es total (se aproxima a una correlación de 1, el mejor indicador estadístico). En el caso de Segovia se constata así. En 2008 con un PIB per cápita por segoviano de 22.266 euros -el máximo de la serie- se alcanza también la máxima tasa de natalidad-.
¿Qué hacer pues para revertir la situación? La respuesta es clara: promover el crecimiento económico y garantizar que ese crecimiento genere desarrollo y permita ofertar servicios complementarios para compatibilizar la crianza y el cuidado de los menores. El segundo factor, siempre que se generen recursos es fácil, prueba de ello son la red de guarderías y bonificaciones públicas que han desarrollado los países nórdicos; el problema se encuentra en el primer factor: la búsqueda de un modelo económico de crecimiento que no se fundamente en la precariedad laboral y los bajos salarios para poder competir en el mercado y crecer generando recursos abundantes.  Un modelo que no se construye de la noche a la mañana y que requiere tiempo para poder conjugar nuevos nichos de productos con la innovación tecnológica. En una palabra desarrollar y expandir la nueva era digital a los procesos productivos. El nuevo Ministerio de Ciencia debiera servir de revulsivo de esa línea estratégica de país a la que no pueden estar ajenas las empresas españolas. Una inversión que tardará en cristalizar, aun orientando bien la acción, y cuyos efectos demográficos serán tardíos.
Mientras tanto el panorama es crudo. El saldo vegetativo demográfico conllevará un crecimiento negativo progresivo hasta la desaparición de los nacido en la generación del ‘baby boom’ de los 70. El envejecimiento de la población será también progresivo e intenso, con el problema añadido de la escasez de recursos para cofinanciarlos solidariamente los servicios de atención. A ello se añadirá el problema de despoblación de amplias zonas del territorio nacional con lo que ello implica, y cuyos efectos actuales se pueden multiplicar exponencialmente. Nos encontramos ante un problema de Estado ante el que se debe buscar una solución de consenso que permita paliar sus efectos negativos en el futuro. Un problema que día a día se va dilatando en el tiempo y que aún no ha entrado en la agenda política. Un problema que incide y está en la base sustantiva de otros, como las pensiones.
En este escenario la escasez de factor humano para capitalizar la economía productiva y generar riqueza nos llevará inexorablemente en el futuro a flexibilizar las condiciones para acoger inmigrantes jóvenes que suplan la carencia de personal en occidente y en nuestro país. Es difícil vislumbrar otra situación que permita dar respuesta al problema de otra manera, salvo milagro súbito. En los años de máximo crecimiento -de 2004 a 2008- el número de inmigrantes creció mucho en nuestro país y su contribución a la mejora de la renta fue fundamental. En Segovia podemos dar buena prueba de ello. Hubo algún momento que incluso con inmigrantes legales no se cubría la oferta de puestos de trabajo en esos años. Sin duda el mundo cambiará mucho en los próximos años, y el declive demográfico de occidente generará corrientes de difusión que globalizarán más el asentamiento de la población en el territorio y la redistribución de la riqueza, aunque hoy a algunos les cueste verlo, asumirlo y entenderlo. 


sábado, 16 de junio de 2018

Crisis variadas


Las crisis son consustanciales a las personas. Son una manifestación de vida. ¿Quién no ha tenido una crisis de pareja o con sus amigos, o de empresa? La cuestión no son sólo sus efectos, sino cómo se resuelven y lo que se puede aprender de ellas, si se es capaz de reconocer los propios errores. No todo el mundo es capaz de hacerlo y, lejos de invertir en el futuro, profundizan más en el agujero. En esta última semana hemos asistido a tres manifestaciones de crisis muy variadas y sonadas: el cese del entrenador de la Selección española de fútbol, la dimisión del nonato ministro de Cultura del nuevo Gobierno de España y el anuncio de entrada en la cárcel del cuñado del Rey. Estos son los temas que han monopolizado las conversaciones de los españoles en estos días. Poco se ha hablado del déficit de las pensiones o del anuncio del Banco Central Europeo de la retirada de la compra de activos y sus consecuencias en el coste de la deuda pública y privada. Toda crisis conlleva una apreciación subjetiva, y lo que para unos es importante para otros no. Incluso para los medios de comunicación, que muy bien distinguen entre lo que vende y no vende.

El Mundial de Fútbol va a marcar la atención de gran parte de los españoles en los próximos días. El empate ante Portugal nos ha sabido a poco después del culebrón que se desató con la destitución del entrador de la Selección, tras su fichaje por el Real Madrid seis días antes de comenzar el gran evento futbolístico. Algunos llegamos a pensar en algún momento que España se podía hundir a tenor de las conversaciones encendidas en bares y tertulias. Por suerte todo indica que el agua no nos ha llegado al cuello y el fútbol desplegado por la selección en algún momento, a pesar de nuestro portero fue más que brillante. Auguro un buen Mundial para España, lo que vendrá a demostrar que los seleccionadores ocupan un papel secundario en este deporte. Espero que de esta crisis el Real Madrid saqué conclusiones. Por supuesto que puede fichar a quien quiera, pero ha de mostrar sensibilidad. Un club de la talla del Madrid no puede jugar con las emociones de muchos españoles y ganar protagonismo al estilo Ronaldo, a quien por cierto se le vio cantando el himno de su país con enorme sentimiento. Los portugueses en el himno nos dieron la primera lección. Ellos lo sentían, nosotros parecía que estábamos en un trance sin más. Esa sí que es una gran crisis que nos la debiéramos replantear.

Se ha batido un récord en crisis de Gobierno. Seis días ha durado su primer ministro de Cultura. Y como no hay mal que por bien no venga, ha dado la oportunidad a un nuevo ministro de auténtica talla. Tuve la oportunidad de escucharle a las cuatro horas de anunciar su nombramiento en un medio de comunicación y he de decirles que me impresionó favorablemente, algo a lo que presento bastante resistencia, entre otras cosas porque son muchas las horas que paso escuchando a oradores superfluos a escasamente un metro de mi escaño. La claridad de ideas y proyecto, la humildad y la sencillez daban idea de su bagaje. Después he tenido la oportunidad de profundizar en su trayectoria y compartir opiniones con un amigo común de ambos. Todo apunta bien y la crisis se ha resuelto satisfactoriamente. Nadie se acordará del tertuliano y escritor que apareció en nuestras vidas de hurtadillas, ya que su nombre no se vendió con carácter previo sino que fue el único que fue anunciado en la rueda del presidente de presentación del Gobierno. Algo raro que no cuadraba y resultó ser un mal presagio. Una lección que hay que aprender.

Y una vez más apareció Urdangarín. He confesarles que cada vez que le veo en televisión desfilar para recibir las comunicaciones judiciales o en el aeropuerto camino de Ginebra me da pavor. Su cara de tristeza denota una personalidad débil con la que quisiera pedir el indulto popular. No estará de más que en alguna de esos paseíllos tuviese compañía para darle fortaleza. Lo pasará mal en prisión por muy bien que sea tratado. Algunos han nacido para vivir bien sin más, y el bienestar hay que ganárselo día a día dignamente, y aun así puede entrar en crisis. El caso Urdangarín conllevó de una forma indirecta la abdicación del Rey Juan Carlos, sin embargo ha sido una inversión para la Corona. El Jefe del Estado español ha puesto en marcha medidas de trasparencia, austeridad y eficiencia gracias a esta crisis. La Monarquía Parlamentaria navega en el turbulento mapa político actual con cierta holgura gracias a las conclusiones de asuntos como éste, de lo contrario podíamos encontrarnos ante una importante crisis institucional. La abdicación fue un acierto y sus consecuencias también.

A pesar de las crisis variadas por las que hemos atravesado estos días, la vida continúa. Todo es relativo y, por mucho que nos impacten determinadas noticias, los españoles seguimos pensando y sufriendo más por nuestras crisis personales, esas que queremos resolver pero que no sabemos o no nos atrevemos. El horizonte nunca se debe perder y el buen hacer tampoco; de lo contrario, las crisis pueden mostrar su peor cara. 
   

domingo, 10 de junio de 2018

Empoderamiento


El movimiento por la igualdad y la equiparación de derechos de la mujer tuvo su momento álgido el pasado día 8 de marzo de 2018. La movilización fue masiva. Miles de mujeres, y también de hombres, salieron a las calles de las ciudades españolas para reivindicar el “empoderamiento” de la condición femenina. La igualdad política y civil, igualdad salarial, igualdad de oportunidades e igualdad de resultados de la mujer frente al hombre constituían la base de las reivindicaciones de la mujer respecto al hombre. Nadie podía imaginar que cuatro meses más tarde España iba a contar con un Gobierno reformista de progreso formado por 11 mujeres y seis hombres. El mensaje reivindicativo se hizo notar en la calle y el nuevo presidente del Gobierno no podía estar ajeno a él.

Si algo caracteriza a las mujeres que se han integrado en el nuevo Gobierno de España es su capacitación y su reconocimiento social. Conozco personalmente a gran parte de ellas, y con seis he tenido la oportunidad de trabajar en el Parlamento o en otros ámbitos. Nadie les ha regalado nada. Se trata de personas muy trabajadoras que han sido capaces de superar día a día los obstáculos que se les presentan y compatibilizar su vida diaria con su carrera profesional. En una sociedad en la que el hombre ha mantenido siempre la supremacía, ellas han brillado con luz propia. Buena prueba de ello es el Diario de Sesiones o sus trayectorias profesionales.

La mujer está hoy más presente que nunca en la sociedad civil. Sin embargo, hasta el momento, no se corresponde esa presencia de igual forma en la asunción de responsabilidades. A título de ejemplo sirva que a mediados de la década de los 70 en el primer curso de ingeniería la presencia de mujeres era testimonial. En mi curso de 90 alumnos sólo dos eran féminas. Más tarde, al comienzo de la primera década del 2000, el número de alumnas que asistían a mis clases de cuarto curso de ingeniería superaban la mitad. Y, además, he de decirles con enorme satisfacción que gran parte de ellas se encontraban entre las mejores, a la vez que ocupaban los puestos más sobresalientes. Hoy en día en la universidad española la mujer es mayoritaria y sigue sobresaliendo. ¿Por qué no tiene igual representación en la dirección de las empresas, entidades sociales e incluso Administraciones Públicas? Son múltiples las razones, en especial las vinculadas a su rol clásico, pero, en el momento actual, por fuerte influjo cultural que ha marcado la supremacía del hombre en determinadas actividades. La costumbre las ha estereotipado en determinados nichos sociales, cuya inercia es muy difícil de superar en el tiempo. De ahí la importancia de hitos como la composición del nuevo Gobierno de Sánchez o la movilización del 8M. Marcan un antes y un después, que contribuye a derribar barreras.


El empoderamiento de las ministras del Gobierno es real. Ocupan los puestos más relevantes y los ministerios claves. El modelo español se asemeja así al nórdico, en cuanto a la organización administrativa y composición. A todos aquéllos que hayan podido seguir series televisivas como ‘Borgen’ podrán comprobar que aspectos como la ecología, la sostenibilidad energética, la igualdad y la innovación tecnológica ocupan un papel primordial en la agenda política. Los protagonistas de esta acción política son las mujeres. Mucho más, igual que ocurre en los países nórdicos, cuando todo augura que en los próximos años ningún grupo político contará con mayoría para gobernar en solitario, y la negociación y la búsqueda de puntos de encuentro serán absolutamente necesarios para garantizar la gobernanza de nuestro país. En el campo de la negociación sobresale especialmente la mujer, quizás porque esté mejor dotada para tal fin desde el punto de vista antropológico.

El nuevo Gobierno marca, mal que les pese a algunos, un nuevo punto de inflexión en su composición. Nos acostumbraremos a ver cada vez más caras femeninas, y no precisamente por cuotas ni por gestos, sino porque por término medio la mujer aportará –si no lo aporta ya- más valor añadido a la gestión de lo público que el hombre. Su formación y constancia así lo acreditan. El empoderamiento se lo ha ganado por méritos propios, y su capacidad de adaptación también, a pesar de las dificultades añadidas que tienen con respecto al otro género.    



sábado, 2 de junio de 2018

Creando futuro


Terminaba mi artículo de la semana pasada haciendo referencia a que el gran riesgo para la política española era su “italianización”, lo que nos pudiera llevar una situación de inestabilidad social y económica. Tras el debate de la moción de censura que ha permitido otorgar la confianza a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, el panorama político es mucho más optimista. A pesar de la complejidad y dificultad de armonizar programas de hasta ocho partidos políticos diferentes, algunos de ellos muy dispares, el debate de la moción puso de manifiesto el cambio del registro político que muchos de ellos estaban manteniendo hasta el momento. Hay voluntad política de cambio y de iniciar una nueva etapa política que permita crear entre todos un futuro de bienestar para España y los españoles. El papel primordial lo tiene el presidente Pedro Sánchez, que deberá administrar el alto capital político con mucha inteligencia, como tuve la oportunidad de comentar con él minutos antes de ser investido; pero también el resto de fuerzas políticas que han posibilitado para que esta investidura cumpla con sus compromisos. Es mucho lo que nos jugamos los socialistas, pero también ellos, y sobre todo la izquierda de este país.

Pedro Sánchez, en su primer turno de réplica al líder de Podemos, le recordó unas palabras del expresidente de Chile, Ricardo Lagos, que había tenido la ocasión de oír cuando departió con él: “Tenemos que ser recordados por la izquierda que supo y pudo gobernar este país”, demostrando ser capaces de gobernar sin pecar de ambición. Para ello le recordó la necesidad de ser humildes y no crear expectativas difíciles de alcanzar. Iglesias, en la dúplica, dirigiéndose al futuro presidente del Gobierno, expresó que “no podemos permitirnos que en España ocurra lo que está sucediendo en Italia”. Y lo remató diciéndole que “tenemos que ganar juntos las próximas elecciones”. Lo que hay que entender como un advenimiento a la socialdemocracia. Y bienvenido sea, si esto sirve para crear riqueza y repartirla; para avanzar en la justicia social y las libertades, y para hacer del Estado español esa patria grande en la cual podamos convivir todos los españoles en condiciones de igualdad, ganando estabilidad y huyendo del modelo italiano. Ahora el líder de Podemos tiene que cumplir su palabra y compromisos para hacer de la izquierda un baluarte de respuesta a los retos de las personas más desfavorecidas, y poder consolidar una opción alternativa de la socialdemocracia moderna. De lo contrario, el triunfo táctico puede ser un gran fracaso estratégico.

El PNV no ha desaprovechado su capacidad de influencia. La intervención de su portavoz en el pleno de la moción es de las que no te dejan indiferente. Necesitaban estirar la legislatura para que maduren las inversiones conseguidas en los presupuestos, cortar el paso de Cs ante la amenaza que supone para su ideario político y quitarse del medio a Rajoy, en solidaridad con los nacionalistas catalanes para buscar el diálogo. A ello se une la necesidad de dignificar la vida pública ante los continuos casos de corrupción del PP y su futura manifestación teniendo en cuenta la agenda judicial, lo que haría inviable su continuidad. Son ellos los que determinan la mayoría. De entrada, mantienen los presupuestos. Hay que reconocer su profesionalidad. El Euzkadi Buro Batzar (Comisión Ejecutiva del PNV) funciona como un auténtico consejo de administración. Evalúan riesgos, analizan alternativas y toman decisiones. No son muchos, ni les hace falta. Saben que para tomar grandes decisiones colegiadas más de diez personas puede ser un problema. Los órganos de decisión no son órganos deliberativos, son ejecutivos.

Sánchez prometió diálogo a los nacionalistas catalanes, pero se mantuvo firme en su compromiso constitucional. ERC y el PdeCAT se sienten perseguidos por el PP. Rajoy y Sánchez han defendido la Ley, su respeto, por eso han respaldado el 155. El resto lo ha hecho el Estado de Derecho con los jueces aplicando justicia. Sin embargo, han entrado en un enconamiento exacerbado con Rajoy. Le querían ver fuera de La Moncloa. Le veían como un obstáculo. Incluso, en algún momento, han llegado a insinuar que estaban dispuestos a ceder de sus posiciones con otro interlocutor. Tienen esperanza de diálogo, y lo habrá porque el PSOE siempre ha sido dialogante; pero que no se equivoquen, las líneas que marca la Constitución no se van a trasvasar. Pedro Sánchez se tendrá que sentar con el presidente de la Generalitat, pero no se va a excluir a nadie del diálogo. Ni a Cs ni al PP, ni a ningún otro grupo representativo catalán que quiera contribuir a buscar una solución para recuperar la convivencia en el marco constitucional. 

Crear futuro no sólo requiere que el Gobierno acierte en su línea estratégica y gobierne en equilibrio y para todos, sino que sus apoyos parlamentarios sean leales y responsables con las bases que han hecho posible el cambio de Gobierno; pero también que la oposición esté a la altura. Tanto Cs como PP deben replantear su oposición. La línea que siguió el portavoz del PP en el debate de la moción es un camino que no contribuye a crear futuro y sí a fomentar el radicalismo. El nuevo líder que ha de surgir esperemos que lo oriente con una visión de interés ciudadano y no de partido. Cs debe salir del tacticismo en el que se ha metido. Lleva tiempo y, a pesar de contar con un alto respaldo ciudadano, según indican las encuestas, su posición se puede evaporar. De hecho, esta situación le releva a un papel secundario en la oposición, lo que sin duda beneficiará al PP. Rivera tiene que demostrar su talla política. No se puede querer gobernar con prisas. Hay que otear el horizonte, y todo indica que vamos a un  futuro en el que nadie tendrá mayorías y aquéllos que sepan adaptarse y negociar podrán llevar las riendas de este país. De momento, el PSOE ha demostrado contar con un gran olfato táctico.