La actualidad
política sigue centrada en Cataluña. La “superficialidad y frivolidad política”
sigue marcando la campaña, también en algunos de los míos, lo que hace poco
atractivo, al menos para mí, situar mi artículo de esta semana en este esperpento
político, aunque sea de una enorme trascendencia para España. Así, que lo dejo
para la próxima, en la que los resultados darán mucho de sí. Prefiero analizar el tema que ha marcado la agenda política segoviana en las Cortes Generales esta
última semana: el futuro de la
Base Mixta.
La Base Mixta, el
Parque y Centro de Sistemas Acorazados 2 (PCMASA2), denominación con la que se
le conoce ahora, sito en el centro de la ciudad, es de una gran trascendencia
para Segovia. Con algo más de 200 empleados, la mitad de los cuales son
civiles, constituye uno de los principales centros industriales de la ciudad y
de la provincia. Se trata de talleres que han ido evolucionando. Efectúan el
mantenimiento de carros de combate -la mayoría muy antiguos-, y últimamente de
un obús y de un blindado, el ‘Centauro’. Desde su fundación en 1802, como
Maestranza de Artillería, ha ido evolucionando y modernizando sus
instalaciones. No obstante, no han progresado al mismo ritmo que la evolución
tecnológica del Ejército, ocupando un papel secundario en sus funciones
logísticas. Hoy es un gran taller singular que puede llegar a ser prescindible.
En una de mis
últimas preguntas parlamentarias, al requerir información al Ministerio de
Defensa por el futuro de la Base Mixta su respuesta fue la siguiente: “El
Ejército de Tierra (ET) se encuentra en un proceso de revisión de su estructura
logística para optimizar las funciones desarrolladas por los órganos logísticos
centrales (entre ellos el PCMASA2), buscando soluciones que permitan maximizar
la eficiencia del sistema en el largo y medio plazo”. A la vez que anuncia que
“en tanto en cuanto no se aclaren las actuaciones mencionadas no está permitido
hacer ningún cambio en el PCMASA2”. O sea, incertidumbre. Lo que no le ha
impedido ir reduciendo progresivamente la plantilla en estos últimos años, como
así nos ha informado el Comité de empresa, y no convocar ninguna plaza en 2016,
asignando 60 al centro de Villaverde y a la Base Mixta de Segovia ninguna. Sólo
la petición del Comité y nuestra presión ha hecho que el ministerio se haya
comprometido a dotar 18 plazas en 2018 y 11 más al año siguiente. Por tanto,
hemos de estar en alerta. La ministra de Defensa, al preguntarle este diputado
por la situación de la Base, dio una larga cambiada, y me remitió al
secretario de Estado. En un alarde de generosidad, tuvo a bien recibirnos a los
socialistas, después de múltiples peticiones, con todos los parlamentarios del
PP -acudió el senador socialista-. Este claro sentido patrimonial partidista de
lo público de quien forma parte del Gobierno de todos los españoles, lo plasmó
en el encuentro en indefinición para el futuro del centro.
Segovia es una
provincia con escaso tejido industrial. El arraigo de la Base Mixta en la
ciudad y su buena comunicación le hace merecedora de seguir contando con esta
importante plataforma logística del Ejército y además mejorada, ampliada y como
centro tecnológico de referencia. Provincias como la nuestra, que sufren un
enorme problema de despoblación y envejecimiento, a la vez que carecen de un
sector industrial potente que impulse la economía y evite el éxodo juvenil,
deben ser prioritarias para las inversiones del Estado. La influencia de
centros como Villaverde (PCMASA1) por su proximidad al centro de decisión, no
puede invalidar en ningún caso el desarrollo de políticas de equilibrio y
redistribución de riqueza, como es la que exigimos para Segovia. La evolución
tecnológica hace que la logística militar requiera en los próximos años
renovación y fuertes inversiones. Por eso en nuestra Proposición no de Ley (PNL)
debatida en martes en el Congreso y el lunes en el Senado pedíamos un “Plan de inversión” para la Base Mixta para los próximos cuatro años; definir una nueva
“cartera de prestaciones del centro”; cuantificar la inversión; y mantener y
renovar al personal que se vaya jubilando, como pedía el Comité de Empresa.
Este mandato al Gobierno fue dado al aprobarse la iniciativa del PSOE con los
votos favorables de todos los grupos, salvo las abstenciones del PP y del PNV.
Aunque parezca un contrasentido, la misma iniciativa fue rechazada por el PP el
lunes en el Senado, si bien aprobaron con posterioridad una suya que sólo
apostaba por cubrir las bajas de la plantilla, propuesta que estaba contenida
también en la iniciativa del PSOE. Algo que sólo se puede comprender si se participa de una cultura de partido en la acción política, que antepone los propios intereses a los de los segovianos, como viene haciendo el PP de Segovia. Y más
cuando el debate lo llevan siempre al terreno de la descalificación personal,
alejándose de la argumentación y de la propia racionalidad del problema. ¿O
acaso el ministerio no va hacer grandes inversiones en la logística y el
mantenimiento de equipos militares? Lo reconoce Defensa. ¿Por qué entonces no
podemos defender y pedir que se potencie este centro en Segovia? ¿O el problema
es que no ha tomado el PP la iniciativa porque no se ha ilustrado y dedicado el
tiempo suficiente para conocer el sector? Un problema de cortedad de miras en
todo caso.
Ahora la pelota
está en el tejado del Ayuntamiento. Son ellos los que tienen que defender con
toda la consistencia posible el futuro y modernización de la Base Mixta para
contar con un centro industrial más potente que genere más empleo y riqueza en
Segovia. Y para ello sería muy bueno partir de una posición unánime de los
diferentes grupos que integran el Ayuntamiento. C’s ya lo hizo en la Comisión
de Defensa. El apoyo parlamentario lo van a tener. Espero que para entonces los
parlamentarios del PP hayan recapacitado sobre sus errores.
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